From left, Carlos Garaicoa, Stéphane Aquin, and Glenda León with moderator Iliana Cepero Amador
Photo: Cuban Art News

Perhaps the most intriguing sign of Cuban art’s rising visibility at this year’s Art Basel Miami Beach was the Salon conversation “The New Role for Art in Cuba,” held Thursday evening, December 3.

A capacity crowd of more than 200 listened attentively as Carlos Garaicoa; Glenda León; Stéphane Aquin, chief curator of the Hirshhorn Museum and Sculpture Garden in Washington, DC; and the moderator, curator and art historian Iliana Cepero Amador, gave thoughtful consideration to a range of topics, from potential roles for private galleries in Havana to income inequality to the current focus on painting by young Cuban artists.

The first part of the conversation was a focused exchange between Cepero Amador and Garaicoa, which took as its starting point the recent opening of Galleria Continua’s Havana space, and the presentation of the gallery’s 25th-anniversary retrospective show at the Wifredo Lam Center.

As moderator, Cepero Amador began by framing the discussion with a quote from British curator and art critic Julian Stallabrass: “The art world is bound to the economy.” With that, she asked Garaicoa: What are the implications of inviting a foreign commercial gallery into a public space like the Lam Center, which was formed on the premise of gathering and promoting art of developing countries?

Garaicoa responded by praising Galleria Continua for its functioning in a broader sense as a cultural center, bringing artists into public spaces—a role it has played in Europe for many years. “I say, Thank God it is a gallery like that,” that came to Havana, he commented, “and not a really awful commercial space.”

Rather than focusing on the opening of a single gallery, Garaicoa said, “I would love that many get the opportunity to arrive there and make a point of view. This is what we are missing, and have been missing for years.”

As Garaicoa sees it, “Right now, Cuba has to construct, or reconstruct, every part of the civil society.” Among the concerns are “how art can be developed in a situation that is not the traditional tension that we always had, belonging to certain institutions, very politicized, with very specific agendas.”

The art scene in Havana, he continued, is “a context where people always arrive as tourists. It’s a passage all the time, there’s nothing substantial that stays there. I hope that this gallery, and the other galleries or institutions that arrive, will create the ground to do something very important in the near future, in the next two or three years.” At the same time, he said, “we need to have the feeling that the system of Cuba is open to another level of possibilities.”

Speaking later in the conversation, Stéphane Aquin agreed with Garaicoa’s assessment. “There’s an amazing artistic scene in Havana,” he said, “but there’s a critical lack of civic institutions.”

Glenda León pointed to the turn by younger Havana artists toward painting. “Because it sells,” she explained. “You see two-meter, three-meter paintings. It’s a vogue.” More disturbing, she said, is that “maybe you see young people who before did video and installations and other kinds of work. Now, they just paint, because they know that there are a lot of collectors coming.”

Glenda León habla con Iliana Cepero Amador
Foto: Cuban Art News

Con entrenamiento inicial en danza-porque con 12 años de edad odiaba pintar con toda mi alma”-y después en el campo de la historia del arte, León y muchos de sus colegas de los años 1990 y principios del 2000 reaccionaron contra las expectativas de que el arte cubano abordara temas relacionados con la política y la historia. “Sentíamos que, OK, suficiente con el arte político, “dijo. Hagamos algo que se comprenda universalmente.

León vio esto, en parte, como una necesidad de los artistas de su generación para diferenciarse en el mercado del arte. Para ella, el giro hacia la pintura por jóvenes artistas estuvo también condicionado por el mercado.

“Somos testigos“ expresó Cepero Amador “de que en Cuba está emergiendo una nueva clase con dinero. Son empresarios, y quizás ellos comiencen a comprar y coleccionar arte cubano. ¿Tendrá eso algún impacto en la manera en que los artistas cubanos realizan sus obras?, preguntó a los panelistas, “¿Sus obras estarán dirigidas a satisfacer gustos específicos?

Con esa interrogante, la conversación dio un vuelco hacia la creciente desigualdad económica en la isla, con lo cual lidian los países de todo el mundo. “Siento más curiosidad por ver qué pasará con el dinero que con las obras que se coleccionen.” dijo Garaicoa. “Estamos frente a un fenómeno nuevo: personas con dinero y personas que no tienen dinero. Y estamos ante una institución socialista con estrategias y programas políticos muy específicos y formas de no tomar nada de lo que ha ocurrido.” Lo que necesitamos, dijo, es “ver cómo podemos crear fórmulas más dramáticas para hacer que este dinero llegue a las personas, la cultura y a la educación.”

Respecto a los coleccionistas cubanos, León respondió con una sonrisa. “Tengo que decir que mi obra no está en estas casas,” dijo, antes de añadir que su obra, de hecho, está en la colección de la notable coleccionista y filántropa  Ella Fontanals-Cisneros. Por su parte, Garaicoa reafirmó que su obra estaba en muchas colecciones de la isla, y “estoy muy orgulloso de eso”, dijo.

Después la conversación fue sobre cuestiones relacionadas con el arte político y no político, y el papel de la pintura en la actual escena artística en la Habana. Me parece que hay algún tipo de abismo aquí en cuanto a expectativas y producción,” dijo Aquin. “Quizás el mercado foráneo ha estado esperando que los artistas cubanos acepten el reto de las condiciones históricas y eso es lo que esperamos, al punto que no estamos mirando la buena pintura que se pueda hacer, a la que el público pueda ser más sensible y receptivo.

La posibilidad de “que estemos actualmente llevando al mercado foráneo arte político de baja calidad y estemos desaprovechando excelentes pinturas apolíticas es algo que requiere un análisis profundo de la escena“ concluyó. “Lo que veo ahora como problemático es el poco compromiso que hay en esa escena por parte de la mayoría de los mercados extranjeros, coleccionistas e inversionistas.

Garaicoa señaló que el actual interés internacional en el arte cubano tiene precedentes. “Fui testigo de esto en los 90´s, esta explosión del arte cubano.” Remontándose a esa época, recordó que museos y coleccionistas ofrecieron a los artistas oportunidades de viajar fuera y ofrecerles la capacidad de ganar experiencia internacional y conocimiento básico de cómo funcionaba el mercado del arte.

Antes de la discusión, Carlos Garaicoa charla con Howard Farber, editor de Cuban Art News.
Foto: Cuban Art News

“Y espero que esto vuelva a suceder,” dijo. La actual y creciente visibilidad del arte cubano está siendo mejor usada, “no sólo para hacer dinero fácil,” sino para que los artistas comprendan mejor las nuevas oportunidades que enfrentan-y que de esta forma no estén “en sus estudios haciendo algo que crean pueda satisfacer al mercado. “Sabemos que el mercado nunca está satisfecho”  dijo Garaicoa. Solamente haciendo arte podemos satisfacernos. Y después vendrá el resto.”

Al ser interpelada sobre el estilo de vida de artistas exitosos y si eso continuaría en el futuro, León respondió, “eso depende del sistema, la economía y la política.”

Garaicoa dio un criterio más amplio. “Elite es ser un artista con éxito–no sólo en Cuba. Es élite aquí (en los EE.UU), en España, en Canadá.” Añadió además que “ningún artistas quiere ser ghanés, cubano o canadiense. Somos artistas. Somos personas que pensamos, que desarrollamos ideas. Y probablemente este restablecimiento (de las relaciones Cuba-EE.UU) nos dará por vez primera la oportunidad de tener un contexto internacional.”

Este nuevo contexto, dijo, “nos dará esperanza. Nuevas fronteras. Estaremos más abiertos y aprenderemos de afuera. Obtendremos más información y será más fácil salir y regresar. Tratar de definirnos como artistas-como un artista internacional es el único modo de ser un artista hoy.”