El grupo en el estudio de Glenda Leon en La Habana. De la izquierda: Elizabeth Cerejido, Antonia Wright, Mia Leonin, Jorge Pérez, Marcos Valella, Leyden Rodríguez Casanova, Rosa Lowinger, Bert Rodríguez.Photo:
Foto: Carlos Ochoa, cortesía de Diálogues sobre Arte Cubano

En la 1ra Parte de nuestra conversación, la curadora miamense Elizabeth Cerejido habló de la primera fase de Diálogos sobre Arte Cubano, su programa de intercambio de artistas, que trajo un grupo de artistas cubano-americanos, quienes crecieron y recibieron su formación en Miami, a la isla por primera vez. Ahora, Cerejido mira hacia adelante a las siguientes fases del proyecto, y algunos de los temas que los artistas cubanos podrían enfrentar en los próximos años.

Los artistas cubanos han sido seleccionados para viajar a Miami como parte de este proyecto de intercambio? 

La selección está en proceso en este momento. Ciertamente, tengo una idea de los artistas que invitaremos. Seguramente, estarán Glenda León, Ernesto Leal, artistas como Humberto Díaz. Los criterios para la selección de los artistas de Cuba incluyen idealmente que ya no habían estado en Miami, o si habían visitado Miami, no se fueron sumergidos en la escena artistica allí. Por eso, un programa intensivo y atractivo tal como eso puede ser beneficioso.

Una vez más, esto va a depender de los itinerarios de todo el mundo así como de otros asuntos. Pero, pienso que esto ocurra para la primavera de 2016, febrero o marzo.

En el estudio de Ernesto Leal, de la izquierda: Juana Valdés, Bert Rodríguez, Antonia Wright, Manny Prieres.
Foto: Carlos Ochoa, cortesía de Diálogues sobre Arte Cubano

¿Los artistas cubano-americanos siguen involucrados en el proyecto?

Están muy comprometidos. Nos reuniremos la próxima semana para reagruparnos y acordar detalles.  También se comprometieron a avisarme quienes son los artistas a los que se les ha dado respuesta.  Y por supuesto que van a ser parte del equipo de colaboración.

El primero día de las conversaciones en la Casa de las Américas en La Habana. De la izquierda: Bert Rodríguez, Manny Prieres, Juana Valdés, José A. Figueroa, Leyden Rodríguez Casanova, Felipe Dulzaides, y la moderadora Elizabeth Cerejido.
Foto: Carlos Ochoa, cortesía de Diálogues sobre Arte Cubano

¿Qué nos puede decir acerca de la exposición?

Eso está un poco lejos, pero dada la naturaleza de estas exposiciones, tengo que empezar a solidificar los lugares ahora. Un par de lugares en La Habana han expresado su interés, y algunos en Miami también. En el espíritu del intercambio, voy a trabajar con un co-curador cubano. Hablé sobre esto en la Habana un par de veces. Espero confirmar sedes y el co-curador para el final del verano. [El lugar se confirmó como el Pérez Art Museum Miami (PAMM), donde se presentarán dos días de charlas en abril 2016.]

La presentación por Reynier Leyva Novo en la Casa de las Américas.
Foto: Carlos Ochoa, cortesía de Diálogues sobre Arte Cubano

Fuiste una de las muchas artistas en la comunidad del arte cubano internacional que participó en el desarrollo de los primeros premios internacionales de arte cubano (un proyecto de la Fundación Farber, patrocinadores de Noticias de Arte Cubano). ¿Qué importancia le atribuye a programas internacionales como Diálogos sobre Arte Cubano y los Premios de Arte Cubano en el arte de la isla?

Son cruciales en la ampliación de la narrativa y la definición de lo que es el arte cubano. Eso es importante porque seguimos viendo el paralelo de un mercado de arte cubano que de cierta forma fetichiza el arte cubano producido sólo en la isla, y ciertas metáforas que se repiten, ya que reafirman la idea que se tiene de  Cuba en el exterior o que puedan tener coleccionistas, curadores o productores culturales.

Una visita guidada del Proyecto Arsenal en Centro Habana, con las curadoras Yainet Rodríguez de la Oficina del Historiador de la Ciudad y Onedyx Calvo Noya de la Factoría Habana.
Foto: Carlos Ochoa, cortesía de Diálogues sobre Arte Cubano

Por ser Cuba un lugar excepcional, por todas las razones culturales, socioeconómicas y políticas que conocemos, a veces lo que se pierde son los intercambios transnacionales fluidos que están teniendo lugar. Cuando se tiene una artista como Sandra Ramos viviendo en Miami, pero todavía muy activa en La Habana, o artistas residentes aquí en Miami o el PAMM [Museo de Arte Pérez de Miami] trabajando activamente como curador o coleccionando arte cubano activamente…

Tienen lugar una gran cantidad de intercambios, y creo que el trabajo de las grandes potencias del mercado del arte se ha quedado rezagado en este tema. Todavía existe la percepción de que el arte cubano es una cosa en Cuba y otra muy diferente en el exterior.

Estos programas realmente ayudan a desestabilizar esas fronteras e ideas. En el marco político que estamos viendo en este momento, las reformas sólo pueden ayudar a disipar algunos de esos estereotipos.

Manny Prieres con «El experimento del Edén», 2015, de Nikolaus Gansterer, en el Centro Wifredo Lam.
Foto: Carlos Ochoa, cortesía de Diálogues sobre Arte Cubano

¿Adónde cree usted se dirige el arte cubano contemporáneo? ¿Dónde lo ve dentro de 5 años? 

Debido a que el mercado del arte ha desempeñado un papel tan importante en la definición del arte cubano, y los artistas cubanos son tan conscientes y están tan relacionados con la forma en que funciona este mercado, será interesante ver cómo el contexto desempeñará un papel menos importante, ya que Cuba se abre al mundo y los artistas pueden estar en La Habana, en Miami y Nueva York, y regresar a la Habana nuevamente.

La especificidad de Cuba-¿cómo eso continuará influyendo en sus obras, y en la demanda de su trabajo por un mercado de arte que está muy interesado en los códigos que producen los artistas, precisamente porque residen en un lugar de carácter excepcional?

Creo que en la medida que el espacio se haga más fluido, ese será el reto para los artistas-especialmente aquellos que han abordado esta especificidad durante sus carreras. Y en el caso de los artistas más jóvenes que son capaces de viajar, y estar expuestos a las tendencias internacionales, veremos cómo abordan eso en sus obras.

Eso es un reto para cualquier artista que no esté insertado en la corriente europea o estadounidense, un desafío que enfrentan todo el tiempo,- cómo equilibrar esa dinámica local y global. Pero creo que será una interrogante aún más difícil y apremiante para los artistas cubanos.

Las instituciones en los EE.UU. probablemente coleccionarán más activamente el arte cubano dado que se han levantado las restricciones políticas. En el plano institucional, veremos eso.

El almuerzo en el KingBar en La Habana. De la izquierda: Rosa Lowinger, Rubén Millares, Leyden Rodríguez Casanova, Mia Leonin, Manny Prieres, Juana Faldés, Anelys Álvarez Muñoz, Elizabeth Cerejido, Juan Carlos Hidalgo, Antonia Wright, Marcos Valella, Bert Rodríguez.
Foto: Carlos Ochoa, cortesía de Diálogues sobre Arte Cubano

Nota de la redacción: Desde su publicación, este artículo ha sido modificado para clarificar que los artistas que visitan La Habana no fueron los primeros artistas cubano-americanos que vinieron a la isla durante un programa de intercambio, y también para clarificar los detalles de los criterios para seleccionar los artistas habaneros para la visita a Miami. Los artistas que crecieron en Miami fueron invitados en grupo por una institución official en La Habana.

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Susan Delson es editora en Nueva York de Cuban Art News desde el año 2009. Ex miembro del Departamento de Educación del Metropolitan Museum of Art, ha sido editora para instituciones como Museum of Modern Art, Asia Society, El Museo del Barrio. Entre sus obras, ha escrito el estudio y biografía cinematográfica de "Dudley Murphy, Hollywood Wild Card" y editó "Ai Weiwei: Circle of Animals". Ha sido editora de revistas como Forbes, Louise Blouin Media, y otras.