El arquitecto Ricardo Porro en el terreno de Las Escuelas Nacionales de Arte en La Habana, en el documental Espacios Inacubados
Cortesía de Espacios Inacubados

El arquitecto, diseñador y maestro Ricardo Porro, de 89 años, murió en París el día de Navidad. Porro es conocido como el arquitecto principal de las Escuelas Nacionales de Arte de Cuba (ahora parte del Instituto Superior de Arte, ISA), junto a los arquitectos Vittorio Garatti y Roberto Gottardi. Porro diseñó dos de las facultades de la Escuela Nacional de Arte: Artes Plásticas y Danza Moderna.

En su libro Revolution of Forms, Cuba’s Forgotten Art Schools, John Loomis cita al arquitecto y pintor Hugo Consuegra, que habla sobre el impacto de Porro en la arquitectura cubana durante los años 50: “Porro propuso la herejía de la arquitectura orgánica,” dijo Consuegra. “Durante estos años Porro fue iluminado- él irradiaba energía. Sus amigos eran pintores, músicos, cineastas y escritores y se hizo conocido en todos los círculos intelectuales de la Habana…Sus sermones contradecían las últimas tendencias vanguardistas, lo que provocó que muchos de los jóvenes se sintieran prematuramente fuera de moda. “

Como Loomis escribió en un obituario para Porro, él y sus colegas de las Escuela de Arte Garratti y Gottardi incluyeron tres principios en los conceptos de este proyecto: “respetar el paisaje verde existente, acometer la construcción con ladrillos y tejas de barro, y emplear la bóveda catalana para la estructura, que con su potencial visual, se convirtió en el sello formal de las Escuelas Nacionales de Arte.”

Según el arquitecto neoyorkino Warren James, “En Cuba, Porro tomó la bóveda catalana y la hizo danzar,” y añadió que “pintó y esculpió con él. En un contexto caribeño, con un exhuberante paisaje tropical, su arquitectura continúa siendo revolucionaria. “

En una entrevista de 2011 para The Atlantic, Porro recordó que “Cuando se me encomienda esta tarea,  pensé que hasta el momento no existía una buena expresión de revolución en la arquitectura.” Y continúa explicando: “Quise expresar revolución en esa escuela. Lo que sentí en aquel momento fue una explosión emocionante.”

Los cambios en la política y las relaciones interpersonales en la Cuba de los 60 trajeron como consecuencia que la construcción de las Escuelas Nacionales de Arte quedara inconclusa durante décadas. Sin embargo, en 1996, el gobierno cubano invitó a Porro a valorar la posibilidad de finalizar la construcción de las edificaciones. El resto de la instalación original continúa en proceso bajo observación de la comunidad arquitectónica global, provocado por el libro de Loomis y más tarde el galardonado documental del 2011 Espacios Inacubados. Como apuntara el New York Times, “El Sr. Porro vivió suficiente para ver sus dos Escuelas Nacionales de Arte-comenzadas durante un momento utópico de la Revolución Cubana y luego abandonadas, por ser consideradas contrarrevolucionarias- y ahora vistas a nivel mundial como joyas de la arquitectura moderna cubana.”

Los directores de Espacios Inacubados, Alysa Nahmias y Benjamin Murray escribieron un breve y sentido tributo a un hombre que denominaron “amigo, mentor, y musa,” que aparece en el sitio web del documental. “Ricardo, tu obra perdura.“ escribieron “pero extrañaremos escuchar tus historias, tus visiones poéticas del arte y la vida.”

En la página de Facebook de Cuban Art News, uno de los estudiantes de Porro en la Universidad de La Habana, ofrece un cálido homenaje a su profesor. “Estoy seguro que será recordado con mucho afecto por muchos de sus estudiantes a los que él insertó en el mundo cultural europeo e influyó tanto, aunque encontramos nuestros propios modos con el tiempo. Descanse en paz, Ricardo. Gracias.”