ICAIC 55 Años de cine en revolución

Apenas tres meses después de que la Revolución cubana marcara el comienzo de una nueva era política en la isla, el gobierno revolucionario dictó la Ley Nº 169 el 24 de marzo de 1959 con la cual se creó el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC). Cincuenta y cinco años después, el ICAIC ha seguido desempeñando un significativo papel en el paisaje cultural de Cuba, aunque aún en evolución. En abril, en ocasión del 15 Havana Film Festival New York (HFFNY), Luciano Castillo, director de la Mediateca André Bazin de la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños (EICTV), presentó un programa especial para celebrar los 55 años del ICAIC.

Historias de la Revolución  (1960)

Los principios fundamentales del ICAIC fueron establecidos por su primer director Alfredo Guevara. El cine era visto como arte y herramienta para educar a las masas. Según el Sr. Castillo, “la autenticidad fue la característica más distintiva de la nueva cinematografía», desde el primer documental Sexto aniversario por Julio García Espinosa (1926–), y el primer largometraje del ICAIC, Historias de la Revolución, de Tomás Gutiérriez Alea (1928–1996). Los documentales de Santiago Álvarez (1919–1998) entre otros y la Escuela Documental Cubana se hicieron famosos, y tuvieron un gran impacto tanto en el extranjero como en toda la isla, donde el «cine móvil» presentó imágenes en movimiento a regiones aisladas del campo cubano.

Para este homenaje, el Sr. Castillo realizó la curadoría de una serie de largometrajes, cortos y películas de animación de cada década de existencia del ICAIC, que presentó durante el HFFNY. Participó también -con el estudioso del cine Jerry Carlson- en un programa llamado “Nuevo Cine Cubano: 55 Años de un Sueño Compartido“, que se presentó a teatro lleno en el Bildner Center for Western Hemisphere Studies del CUNY Graduate Center.

Luciano Castillo

En el evento del Bildner Center, el Sr. Castillo expresó que las películas cubanas no tenían distribución internacional antes de 1955. Cineastas como Gutiérrez Alea y García Espinosa habían estudiado en el extranjero, y fueron protagonistas de la fundación del ICAIC. Se inspiraron en Roberto Rossellini y los neorrealistas italianos, y muchos directores europeos fueron invitados al ICAIC para ayudar a entrenar a la nueva generación de cineastas cubanos. Durante la década de 1960, el cine cubano comenzó a recibir premios internacionales. El profesor Carlson comentó que el cine cubano tardó diez años para lograr reconocimiento en los Estados Unidos, pero eventualmente se comenzaron a transmitir películas cubanas en los cines de arte y ensayo. Señaló que las críticas estadounidenses del cine cubano en el momento tenían un «toque de condescendencia.» Las películas clásicas cubanas de la década de 1960 han permanecido en circulación, pero los públicos “se han quedado estancados con las obras canónicas», dijo Carlson, y por tanto no se conocen las producciones de décadas posteriores.

Tomás Gutiérriez Alea
Cortesía La Jiribilla

El programa del Bildner Center incluyó la proyección de Historias de la Revolución (1960, 81 min.) Este primer largometraje del ICAIC fue el debut de Gutiérrez Alea como director. Recrea tres episodios principales de la lucha armada en Cuba contra la dictadura de Batista, en la década de 1950: «El Herido«, «Rebeldes» y «La batalla de Santa Clara”. Las escenas de las batallas épicas se filmaron en exteriores con un realismo convincente que captura las tensiones, temores, y valentía de los combatientes. En «Rebeldes», vemos al célebre actor Reynaldo Miravalles en su primer papel, como lechero ayudando a un hombre herido. (El HFFNY también presentó a Miravalles en su papel más reciente en la película Esther en alguna parte, de Gerardo Chijona.)

Los cortometrajes seleccionados en el programa del Sr. Castillo incluyeron al famoso Now! de Santiago Álvarez (1965, 6 min.) Como precursor del videoclip, este corto es una de las más conocidas obras de Álvarez. Con la melodía de «Hava Nagila», la cantante / actriz Lena Horne canta nuevas letras de Betty Comden, Adolph Green y Jule Styne, convirtiendo a «Now!” en un himno de los derechos civiles cantado sobre fotografías e imágenes de noticiarios sobre la represión a los activistas de los Derechos Civiles en el sur de los EE.UU. en la década de 1960.

De cierta manera (1974)
Cortesía Havana Film Festival New York

Otro largometraje incluído fue De cierta manera(1974, 79 min.), dirigido por Sara Gómez, quien fue una de las pocas mujeres directoras en el ICAIC. El barrio de Miraflores, construida en 1962 por sus habitantes, fue el primer intento de la Revolución para erradicar los tugurios. Esta comunidad es el escenario de una historia de amor ficticia donde la maestra Yolanda y Mario, trabajador de una fábrica de autobuses (y típico hombre machista) luchan cada uno desde su posición con los conflictos personales y laborales que surgen en sus vidas, a causa de las circunstancias cambiantes que desarraigan costumbres y viejas actitudes. Esta fue la primera película de Gómez y una de las pocas realizada por un director afrocubano. Gómez murió a los 31 años antes de que terminar la película; fue concluída varios años después por Tomás Gutiérrez Alea y otros colegas del ICAIC. La película se puede ver (en siete partes) en YouTube.

En tres y dos (1985)
Cortesía Havana Film Festival New York

El béisbol es una pasión cubana. En la película En tres y dos de Rolando Díaz (1985, 102 min.), el célebre jugador de béisbol Mario (Truco) López lucha para aceptar su inminente retiro y los problemas que esto trae para su vida personal y profesional. Ahora es el último inning del campeonato; él está al bate y la puntuación es de tres bolas, dos strikes. ¿Qué deparará el futuro? Esta fue una de las pocas películas cubanas donde podemos ver un elenco predominantemente negro.

Las películas seleccionadas por el Sr. Castillo también incluyó a Hacerse el Sueco (2000, 105 min.), de Daniel Díaz Torres (1948–2013), y Chamaco (2011, 100 min.), de Juan Carlos Cremata. (Véa el informe del festival del sitio Noticas de Arte Cubano para más información sobre estas películas.)

El HFFNY también presentó un documental de Lourdes Prieto Hay un grupo que dice… (2013, 81 min.) que cuenta la historia del grupo musical que compuso la banda sonora de muchas de las producciones del ICAIC. Con el nombre de una canción de Silvio Rodríguez, este documental explora la historia del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC (GES), símbolo de resistencia cultural y creatividad fundado por Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Eduardo Ramos, Sara González, Noel Nicola y Leo Brouwer. Sus canciones fueron las pistas musicales de muchas producciones del ICAIC, y a menudo eran consideradas la «banda sonora de la Revolución».

Otros cortometrajes documentales se centraron en temas culturales. En Cuatro Mujeres, Cuatro Autores(1983, 14 min.), de Luis Felipe Bernaza, los legendarios cantautores Silvio Rodríguez y Pablo Milanés realizan cuatro canciones cuyos títulos son nombres de mujeres. Buscando a Chano Pozo (1987, 27 min.), de Rebeca Chávez, explora la creatividad y la ajetreada vida del célebre músico. Chano Pozo (n. 1915 La Habana–m. 1948 Nueva York) fue un percusionista y compositor de fama mundial que trajo las influencias afro-cubanas al jazz estadounidense cuando se unió a la banda del trompetista Dizzy Gillespie en 1947.

Servando en tres tiempos (2006)
Cortesía Havana Film Festival New York

Retrato de la Habana (1998, 4 min.) fue una de las últimas obras de Humberto Solás (1941-2008) que dirigió el clásico Lucía (1968). A lo largo de su carrera, Solás siguió haciendo documentales y cortometrajes, además de largometrajes. Este corto es un retrato poético y romántico de la ciudad, que muestra a una joven pareja cuando se encuentran, se enamoran y se casan. También se proyectó Servando en tres tiempos (2006, 12 min.), de Lourdes de los Santos, que celebra la vida y obra del pintor cubano Servando Cabrera Moreno (1923–1981). La película muestra los detalles de muchos lienzos, y vistas de su colección de arte popular, preservada ahora en el Museo Biblioteca Servando Cabrera Moreno en La Habana.

Las películas de animación de los últimos cinco decenios incluyeron a El Cowboy (1962, 8 min.), de Jesús de Armas, que satiriza las películas del oeste americano. En El Lenguaje (1970, 5 min.), de Hernán Henríquez, los cavernícolas (y una mujer) de Gugulandia discuten sobre como nombrar una fruta. Quinoscopio 1 (1985, 6 min.), de Juan Padrón, fue el primero de la serie «Quinoscopio», basada en diseños del dibujante argentino Joaquín Lavado (Quino). Filminuto No. 20 (1990, 6 min.), de Juan Padrón, Mario Rivas y Tulio Raggi, es una colección de graciosos e ingeniosos cortometrajes. Los adelantos tecnológicos contribuyeron a la atmósfera mágica del encantador cuento de Yemeli Cruz y Adanoe Lima La luna en el jardín (2012, 11 min.) En un agradable jardín en el medio de la noche, rodeado por el caos de la ciudad, una mujer mira a la luna llena y experimenta algo increíble.

Además de presentar esta serie que celebra los «55 años del nuevo cine cubano», Castillo también presentó el tercer volumen de su historia magistral del cine cubano: Cronología del cine cubano III (1945-1952), de Arturo Agramonte y Luciano Castillo (La Habana: ICAIC , 2013).

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Nadine Covert es una especialista en artes visuales con un enfoque en los documentales. Ha sido durante muchos años Directora Ejecutiva de la Educational Film Library Association (EFLA) y directora de su American Film Festival, la competencia más importante de documentales de los EE.UU. en aquella época. Más tarde, fue directora del Program for Art on Film, proyecto conjunto del J. Paul Getty Trust y el Metropolitan Museum of Art. Covert ha sido miembro de la junta directiva del Robert Flaherty Film Seminar, y actualmente es consultora del Festival International du Film sur l’Art de Montreal (FIFA).