Jonathan Joubert con su obra La Cena
Foto por Sandra Levinson, cortesía del Center for Cuban Studies

Este otoño, el Espacio de Arte Cubano del Centro de Estudios Cubanos en Nueva York exhibió el trabajo de seis jóvenes artistas de la isla que forman parte de un colectivo llamado La Pared. La muestra Up Against the Wall! se exhibió desde septiembre hasta principios de noviembre. Cuatro de los artistas, todos graduados de la prestigiosa Academia de Arte de San Alejandro, viajaron a la ciudad de Nueva York para la exposición. Los curadores del Centro Sandra Levinson y Juan Tamargo conversaron con ellos acerca de su trabajo, el escenario artístico de la isla, y la diferencia existente entre su arte y la de sus contemporáneos. Los cuatro artistas entrevistados fueron  Yuniel Delgado, Esteban Jiménez, Jonathan Joubert y Karina Ortiz. (Los otros dos artistas de la exposición son Yordanis García y Dailon Ledesma.)

¿Cómo formaron este colectivo, y por qué?

Yuniel: La mayoría de los artistas toman caminos diferentes cuando se gradúan. Pero cuando salimos de San Alejandro nos sentimos inspirados por aquellos artistas que trabajaron juntos en los años 1980 y 1990, como Arte Calle – e incluso antes, el grupo de Los Once en la década de 1950. Muchos de los profesores que tuvimos en San Alejandro también habían sido estudiantes, y ellos también influyeron en nuestra decisión de trabajar juntos, sobre todo Jorge Luis Rodríguez, vice-director de San Alejandro. Compartimos algunas ideas sobre el arte y la sociedad, y en nuestro segundo año empezamos a trabajar juntos para proteger nuestra forma de trabajar.

¿Qué quieres decir con eso?

Jonathan: Muchos artistas cubanos estaban haciendo arte conceptual como una forma de expresar sus puntos de vista sobre la sociedad, sobre sí mismos y sobre el arte. A diferencia de ellos, tuvimos la idea de conservar la pintura como nuestra forma de arte. Nos gusta la pintura y  queríamos proteger esa forma de hacer arte. Sentimos que gran parte del arte que se hace en Cuba se hace para satisfacer al mercado. Muchos de los graduados del ISA (Instituto Superior de Arte) se graduaron con estas ideas conceptuales sobre el arte y luego las enseñaron en San Alejandro.

Karina Ortiz con su lienzo Naturaleza muerta con texto
Foto por Juan Tamargo, cortesía del Center for Cuban Studies

Yuniel: Para nosotros, la pintura es más natural, más orgánica. Nos gusta trabajar con óleo y acrílico. La sentimos más viva.

Karina: Te sientes más conectado con lo que estás haciendo.

Jonathan: Es una forma más directa de expresarse, de usar todo lo que podríamos tener en nuestras manos.

Yuniel: La pintura para nosotros es más espontánea. Parece parte de nosotros. Pero a veces era difícil encontrarla, así que decidimos utilizar los materiales que teníamos al alcance, pero siempre añadidos a la pintura. Esto se puede ver en una serie de obras incluidas en la muestra.

¿Cómo trabajan juntos?

Yuniel: Compartimos nuestras ideas. Criticamos el trabajo del otro – la crítica y la autocrítica son esenciales. Pero nunca estamos pensando si esto se va a vender. Muchas personas creen que vender es lo más importante, pero hasta ahora nosotros no pensamos así. Lo importante es la labor que realizamos.

Karina:… A pesar de que pintamos de manera muy diferente.

Yuniel: Hemos estado juntos por seis o siete años, en la misma escuela, estudiando los mismos artistas, leyendo los mismos libros, frente a los mismos problemas. Hemos creado una familia artística que permite la crítica y la autocrítica.

Esteban Jiménez con una de sus obras en la muestra Up Against the Wall!
Foto por Juan Tamargo, cortesía del Center for Cuban Studies

Estéban: Me gustan las críticas fuertes, y por lo general demando esto de los demás antes de terminar un trabajo. Eso es lo que más me ayuda.

Karina: Cada vez que terminamos una obra nos paramos frente a ella y damos nuestra opinión. Aprender a expresar nuestras ideas artísticamente es uno de los mejores aspectos de trabajar en colectivo. También compartimos todo el dinero de la venta de nuestro arte.

Has dicho que tu énfasis en la pintura los diferencia de la mayoría de los jóvenes artistas. ¿Qué otras diferencias hay? ¿Y quiénes son los artistas que más te inspiran?

Karina: Me gusta mucho Frémez. Al igual que él, me ocupo de cuestiones sociales de actualidad como la homosexualidad y los problemas políticos. Mi serie «Basura» está influenciada por la sociedad, quiero mostrar la «decadencia» cultural, junto con el colapso físico de gran parte de la arquitectura habanera.

Yuniel Delgado con una de sus obras en el Center for Cuban Studies
Foto por Juan Tamargo, cortesía del Center for Cuban Studies

Yuniel: Me gustaría ver un resurgimiento del estilo expresionista y continuar con el tipo de arte que Antonia Eiríz y Goya hicieron, por ejemplo. Me gustaría lograr una mayor confrontación, hacer que este estilo expresionista sea más fuerte, más impactante. Quiero ser más fuerte. Quiero que la gente se sienta confrontada  con mi arte y mis ideas. Quiero que mi trabajo sirva para abrir los ojos!

Estéban: No puedo decir que estoy directamente influenciado por alguien, mi pintura muestra lo que siento en el momento, a veces trata sobre estereotipos sociales y políticos—por ejemplo, en el caso de las mujeres quiero romper los estereotipos de la identidad femenina. Me gusta mezclar las cosas con doble sentido. También quiero provocar. Mi trabajo favorito en la serie es Los Gordos de mi vida – donde utilizo mujeres obesas para referirme de una manera un poco grotesca, como lo están haciendo Fabelo y Nelson (Domínguez).

Jonathan: Mi inspiración es la inquietud que siento por mi sociedad, y la búsqueda de sentido en nuestras propias vidas. Puede que mi trabajo sea más emocional que los demás”. Para mí elegir el tema es un impulso emocional. Mi intelecto se encarga  de averiguar la mejor manera de sacudir a los espectadores. Mi trabajo favorito en esta muestra es La Cena, que se basa en las influencias cubanas y europeas—con cubanos  como Wifredo Lam e Ibrahim Miranda, y el belga James Ensor. Mezclé elementos, incluso actores, junto con artistas de una época anterior. Esta pintura «cena» es una cena sin comida, una comida muy cubana. Me gusta la dualidad.

Ibrahim Miranda y Duvier del Dago son artistas que admiro. A pesar de que son muy diferentes, me gusta la forma en que conceptualizan. Y en cuanto a la pintura como pintura, Pedro Pablo Oliva y Rocío García.

Nos dijeron que sus trabajos, incluso estas obras, no se han mostrado en Cuba. ¿Por qué? ¿Están seguros de esto, o se trata simplemente de una asunción? Y si es así, ¿por qué?

Karina: La mayoría de las galerías de La Habana tienen miedo de mostrar la pintura expresionista por ser demasiado fuerte, o trabajos que entran en confrontación  con temas sociales y políticos. Incluso durante las Bienales, se muestran los mismos artistas cubanos, el mismo tipo de instalaciones. No hay nada nuevo, la verdad.

Jonathan: Hay muchos, muchos buenos artistas que nadie conoce. Y por supuesto, hay mucha competencia. Y nadie comparte información sobre los lugares donde se puede exhibir. Es difícil llegar al mercado sin acceso a Internet.

¿Cómo llegaron al Espacio de Arte Cubano, del Centro de Estudios Cubanos? ¿Sabían de nosotros antes de venir a la ciudad de Nueva York a mostrar su arte?

Todos los artistas: no sabíamos nada sobre el Centro antes de venir aquí. Vinimos como invitados de una galería en Chelsea, pero cuando llegamos nos encontramos con que el dueño había enfermado y la galería no estaba funcionando. Nos quedamos atrapados aquí, sin dinero ni un lugar donde vivir, y con todo nuestro arte. Teníamos un apartamento para compartir durante un mes, así que empezamos a caminar por Nueva York, visitando galerías y mostrar nuestro trabajo. Alguien nos dijo sobre el Centro. Así fue como llegamos hasta aquí – sólo suerte.