Jardines de la Tropical, La Habana, 2003: imagen del interior, planta baja, salas de juego, y el estampado de flores.
Foto: Alka Patel, Cortesía del Archivo Alka Patel de ARTstor

Desde el siglo XII al XVIII, enfocada en las influencias islámicas de la región y sus conexiones con Irán y Asia Central. Pofesora asistente en la Universidad de California, Irvine, el interés de Patel sobre Cuba surgió de su estudio de las comunidades musulmanas en el sur de España y el norte de África, y sus movimientos de la diáspora. En la búsqueda de las consecuencias de acontecimientos históricos como la » Reconquista » y la Inquisición en España, Patel aterrizó – literal y figuradamente – en Cuba.

Sobre la base de su investigación en la isla en el 2003, Patel contribuyó con un archivo de aproximadamente 600 fotografías de arquitectura a ARTstor, una biblioteca digital sin fines de lucro que cuenta con más de 1,6 millones de imágenes de las artes, la arquitectura, las humanidades y las ciencias, disponible para los educadores, estudiosos, y curadores en 46 países. Las fotografías de Patel revelan patrones, diseños y formas arquitectónicas que trascienden las regiones y religiones, y han sido valoradas por muchas sociedades diferentes por su singularidad y belleza.

En este texto, Patel comparte y comenta sobre siete fotografías de su colección, ha seleccionado los motivos fundamentales de diseño, estilos de construcción, prácticas artesanales, y los intercambios culturales que han dejado su huella en el entorno construido en La Habana.

Cuéntanos sobre Los Jardines de la Tropical en La Habana. ¿Qué estamos viendo en esta foto?

Los Jardines de la Tropical es una obra realmente intrigante. Es un jardín encantador – un jardín de recreo, si se quiere -, es también un bar al aire libre y lugar de ocio, que se inauguró a principios del siglo XX. Hasta la década de 1960, fue un lugar para beber, bailar, jugar billar, y realizar otras actividades. Hoy en día, es un salón de baile popular y sala de conciertos en las afueras de La Habana, que atrae a lugareños y turistas por igual.

El interior de este espacio es muy interesante. Los diseñadores realmente intentaron replicar la Alhambra de Granada, España, ya que tuvieron en cuenta hasta los detalles epigráficos. Los arquitectos – de la renombrada firma norteamericana McKim, Mead y White- hicieron sus investigaciones. Copiaron partes de la Alhambra y crearon un pastiche, por lo que hay habitaciones, o partes de las habitaciones, que fueron elegidas por sus motivos decorativos y sirven como el núcleo de un vestíbulo o salón completo.

La estructura es un excelente ejemplo de una joya arquitectónica, pero es probable que sea mucho más precisa que la Alhambra de hoy en día. Esa estructura en el sur de España tiene ahora un estuco blanco incoloro, mientras que el salón de La Tropical está llamativamente policromada, a nuestros ojos contemporáneos – como lo fue la Alhambra originalmente. Está en consonancia con la marcofilia – la fascinación por las culturas medievales españolas y del norte de África – que vinieron de Occidente en el siglo XX.

[NOTA: Diseñado en el año 1900, Los Jardines de la Tropical también fue parte de la ola arquitectónica y el diseño que se extendió por La Habana en las primeras décadas del siglo XX, de estilo Art Nouveau. El diseño y el zeitgeist arquitectónico de la época fue inspirado por ideas y estilos como la egiptomanía y el Art Nouveau, que se pueden observar en los edificios y estructuras en La Habana, así como en otras ciudades. – Ed.]

Iglesia del Cristo de Buen Viaje, La Habana, 2003: vista del interior y el techo.
Foto: Alka Patel, Cortesía del Archivo Alka Patel de ARTstor

Aquí hay una foto del techo de la Iglesia del Cristo de Buen Viaje en La Habana. ¿Qué lo hace una arquitectura única?

El techo es de madera tallada. Nos recuerda la cultura de los moriscos, musulmanes que vivieron en España y se convirtieron, de forma voluntaria o por la fuerza, al cristianismo, y las formas asociadas a la cultura mozárabe en España. Sin embargo, aquí están en Cuba, en una iglesia. En algunas partes de España, también hay iglesias donde se puede ver esto. Hubo prácticas y formas de construcción que no se asociaron estrictamente con el Islam o con la cultura que la Inquisición trató de erradicar, y muchas de las refinadas prácticas artesanales, como la talla geométrica en madera, fueron apreciadas y valoradas. Es evidente que las formas y diseños moriscos se han aplicado en las construcciones seculares, religiosas y residenciales. Hoy en día, formas como el alfiz – un adorno arquitectónico rectangular encerrado en un arco o en una herradura o esculturas geométricas pueden parecer inextricablemente ligadas a la cultura islámica. Pero históricamente han sido recibidas de una manera diferente: muy apreciadas y ampliamente aplicadas a diseños.

Cielo del Convento de Santa Clara de Asís, La Habana, 2003: ista de la iglesia, el techo y el patrón geométrico.
Foto: Alka Patel, Cortesía del Archivo Alka Patel de ARTstor

El Convento e iglesia de Santa Clara de Asís fue fundada en el siglo XVII. Usted ha expresado que se ha velado por su conservación y se le ha dado otro uso a una parte de esta.

Este complejo es interesante tanto por su temprana fundación como por su posterior historia de conservación. El sitio se usa ahora, en parte, como un laboratorio para la conservación de los objetos, un ejemplo de la reutilización ingeniosa de edificios en toda la zona – algo maravilloso!

Entrevisté a uno de los miembros del personal, quien nos dijo que la restauración del techo de la iglesia requiere una madera extremadamente dura. Esa madera había desaparecido debido a la deforestación en los últimos siglos – que fue sin duda, una consecuencia del «boom» en la construcción que se produjo tras la colonización, y la llegada de los grupos de artesanos que he mencionado antes. Ellos jugaron un papel decisivo en la construcción de la colonia en Cuba. Los arquitectos encargados de la restauración y conservación tuvieron que importar una especie de madera de Angola, que fue tallada y puesta en el techo.

Por cierto, la diferencia entre las maderas duras tropicales disponibles en Cuba y las utilizadas en la Península Ibérica era evidente en aspectos como la profundidad y complejidad de la talla. Tenemos que tener esto en cuenta y no sólo pensar en los techos de Cuba como «inferiores » a sus homólogos ibéricos por ser menos elaborados.

Quinta de los Molinos, La Habana, 2003: vista del exterior y el pasillo.
Foto: Alka Patel, Cortesía del Archivo Alka Patel de ARTstor

¿Qué te llevó a los jardines y terrenos de la Quinta de los Molinos? ¿Qué influencias ve usted aquí?

Casa señorial del siglo XIX de la aristocracia terrateniente (en ese entonces) en las afueras de La Habana, la Quinta simboliza el diálogo entre colonia y metrópoli (o madre patria) en la arquitectura doméstica. Es interesante ver la exuberante vegetación tropical, algo que probablemente no está presente en el paisaje de una gran parte de España, que fue yuxtapuesta con la planificación de los jardines circundantes. Estos jardines están divididos en cuatro partes, con senderos perpendiculares de reuniones en las fuentes del centro. Tal paisajismo se refiere no sólo a las casas de campo aristocráticas de España, sino también al hecho de que los planos de los jardínes a su vez se derivan de las divisiones de cuatro jardines islámicos. Es fascinante ver cómo las ideas atravesaron el tiempo y el espacio, y cómo se adapta a las circunstancias de ambos.

Hotel Nacional, La Habana, 2003: vista del interior, salas de juego, y el techo.
Foto: Alka Patel, Cortesía del Archivo Alka Patel de ARTstor
Hotel Nacional, La Habana, 2003:  Detalle de interiores, decoración de la pared, y motivos geométricos.
Foto: Alka Patel, Cortesía del Archivo Alka Patel de ARTstor

Donde estamos? La estructura parece histórica, pero muy grande.

Es el Hotel Nacional, construido en el siglo XX como una de las más grandes instalaciones para los visitantes de Cuba. Sus motivos decorativos hacen claras referencias a la herencia árabe de la isla, tanto en el techo de madera tallada que encontramos en edificios históricos como en los frisos de azulejos geométricos tomados de palacios en el sur de España.

El Palacio de Bellas Artes del Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana, 2003: vista al exterior y el lado de la fachada.
Foto: Alka Patel, Cortesía del Archivo Alka Patel de ARTstor

Qué nos puede decir del Palacio de Bellas Artes, el edificio del Museo Nacional de Bellas Artes, que alberga las colecciones del museo de arte cubano? ¿Cómo se relaciona con el intercambio arquitectónico del que hemos estado hablando?

Esta estructura es fascinante. A pesar de que se trata de un moderno edificio de 1950, el vidrio refleja el tejido histórico de la ciudad, como se ve en la fotografía. El Museo Nacional es parte de una vibrante y grande conversación estructural, que se desarrolla en toda la isla . Este moderno edificio revela un estilo más tradicional en sus paneles de vidrio exterior altamente reflectante, y ambos estilos – el moderno y el tradicional representan el entorno construido cubano.