Del video por Adrián Melis, Moments That Shaped the World – Chapter 1, 2012
Cortesía de la Galería Nuble

El mes pasado, en Santander, España, la Galería Nuble inauguró la exposición Diversionismo Ideológico. Con la curaduría de la cubana Wendy Navarro, la muestra tiene como eje un concepto que surgió por primera vez en Cuba en la década de 1970. El diversionismo ideológico era todo lo que “confundía” a la gente o distraía su atención de los objetivos e intereses de la Revolución. “Si te dejabas el pelo largo, si te ajustabas demasiado el pantalón, si leías revistas extranjeras, escuchabas música rock o sintonizabas emisoras radiales foráneas”, escribe Navarro en el sitio web de la Galería Nuble, “podías ser acusado de ‘diversionismo ideológico’”.

Los artistas seleccionados en la muestra son los cubanos Lázaro Saavedra y Adrián Melis, la colombiana Milena Bonilla, el colectiva de arte español Democracia, y el mexicano Pedro Reyes.

Como explica Navarro, en términos de “diversionismo ideológico”, las “expresiones artísticas y culturales fueron uno de los ámbitos más vigilados por el poder, por su especial capacidad para ‘desviar la atención’ y sus altos niveles de disidencia crítica respecto al entorno y al orden establecido. De ahí que en 1989, el artista Lázaro Saavedra (en un irónico gesto) acudiera en auxilio de las autoridades con su obra Detector de Ideologías.”

Lázaro Saavedra, Detector of Ideologies, 1989
Cortesía de la Galería Nuble

La pieza, similar a un medidor de presión arterial, satíricamente tenía el objetivo de “definir el nivel de diversionismo ideológico de las obras de arte.” Cuando se presiona el dispositivo, una aguja se mueve para determinar el estado ideológico del usuario, así como la obra de arte, en una escala que va de positivo a diversionista, y a contrarrevolucionario. “Con su humor característico”, escribe Navarro, “Saavedra hacía reflexionar sobre las circunstancias ideológicas del proceso social cubano, potenciando un análisis crítico sobre este tipo de situaciones extendidas en muchas otras regiones.”

Lázaro Saavedra, foto de la serie Galería I-MEIL_Altamente Confidencial, 2007
Cortesía de la Galería Nuble

En Galería I-MEIL_Altamente Confidencial (2007), Saavedra, presenta una serie de fotografías tomadas a principios de 1990, época de crisis conocida como “período especial” tras la desintegración de la Unión Soviética. Según el artista, las imágenes fueron “extraídas de la caja negra de un OVNI encontrado en la Habana por esas fechas”. Tomadas en un hospital de la capital, las imágenes revelan lo que Navarro llama “una de las circunstancias más amargas,” del Periodo Especial, “y su nefasta huella en el cuerpo social de la isla”.

Lázaro Saavedra, del video Reencarnación (1961-2007)
Cortesía de la Galería Nuble

La censura y la manipulación de la información son el centro de atención de un vídeo de Saavedra, Reencarnación (1961-2007). Las imágenes son fragmentos de un documental prohibido en 1961; como banda sonora, el artista utiliza el reggaeton, un tipo de música muy popular en la isla, pero que no está promocionada por los medios de comunicación oficiales.

Adrián Melis adopta un enfoque similar en su video Momentos que sacudieron el mundo – Capítulo 1 (2012), donde contrasta la imagen fija de una calle de La Habana de hoy en día con una pista de audio de un informe de CNN en vivo sobre la caída del muro de Berlín en 1989. La disonancia entre lo que se ve y lo que se escucha presenta una meditación provocadora en la ideología, y una reflexión sobre cómo le ha ido a una ideología en particular en el mundo.

Democracia (Iván López y Pablo España), 20 de abril, 2012
Cortesía de la Galería Nuble

El aprovechamiento de la memoria social es también una estrategia en 20 de abril / Proyecto Baleares(2012) por el colectivo Democracia (Iván López y Pablo España). Su trabajo reúne titulares de noticias en español de los años 1930 y 1940 que celebran el cumpleaños de Hitler, junto con un facsímile del periódico contemporáneo Diari de Baleares con fecha 21 de abril de 2010.

Milena Bonilla, El Capital/Manuscrito siniestro, 2008
Cortesía de Bacanas Books

Otras obras de la muestra ofrecen un enfoque humorístico de la confrontación entre el marxismo y el capitalismo. En El capital / Manuscrito siniestro(2008), Milena Bonilla copia el primer volumen del tratado de Karl Marx como un ejercicio de escritura zurda realizado por una persona diestra -literalmente un “manuscrito siniestro”. Como Bonilla describe, “Lo escrito es ilegible y se convierte en un poco loco, no tiene ningún sentido”.

Milena Bonilla, El Capital/Manuscrito siniestro, 2008
Cortesía de la Galería Nuble

Curiosamente, Bonilla ha creado tres versiones del proyecto: una edición de bajo costo para la venta en las librerías, una edición pirata para su distribución gratuita en la calle, y la edición de la muestra -una edición para el coleccionista de lujo. Con cubierta dura y bordes dorados, él mismo es un comentario irónico sobre los mercados y la acumulación de capital, el mercado del arte en particular.

Pedro Reyes, Marx and Smith at Occupy Wall Street US, 2011
Cortesía de la Galería Nuble

El vídeo de Pedro Reyes, Marx y Smith en Ocupad Wall Street EE.UU. (2011), es parte de la serie Marx Bebé, que abre un diálogo hipotético entre figuras mundiales como Marx, Adam Smith, Stalin, Lenin, y el Che Guevara, representados por marionetas japonesas. En el video, Reyes señala con humor no sólo cuan olvidadas han sido estas personalidades y sus ideologías, sino también lo difícil que es creer en el cambio de cualquier tipo.

Vista de la exposición. A la izquierda, Red Cart por Pedro Reyes; a la derecha, 20 de abril por Democracia.
Cortesía de la Galería Nuble

En otro orden de cosas, una segunda obra de Reyes sugiere que las batallas ideológicas del pasado, de hecho, pueden proporcionar herramientas para prever el futuro. En El carro rojo (2013) llena un estante móvil de biblioteca, al estilo de 1970, con volúmenes históricos, en los que los marcados gráficos de color rojo y negro de libros como La propuesta comunistaLa historia general del socialismo y la lucha socialLa cara de medusa del comunismo, y La historia me absolverá captan la atención del espectador.

Como señala Navarro en su ensayo, “la forma artística no está prefijada en estas obras. Diversas, multifacéticas, ‘diversionistas’ no se definen por un medio, lenguaje o formulación constructiva en concreto, (explorando diversos medios desde instalaciones, vídeo hasta la comunicación electrónica) sino por la libertad expresiva que tales ideas generan”. En su lugar, son obras que “se convierten en un asalto al orden de las cosas. Acciones, estrategias y empeños frente a las fronteras de la visualidad, las barreras institucionales, los mecanismos de control, la censura o el conformismo cultural e ideológico”.

Diversionismo ideológico se presenta en la Galería Nuble hasta el 7 de septiembre.