Ricardo Miguel Hernández, Developer (2012)
Cortesía de Factoría Habana

En el mes de Mayo, Cuban Art News reportó una nueva exposición colectiva en Factoría Habana: El Ardid de los Inocentes. Como la muestra se acerca a su
cierre, el 24 de agosto, volvemos con una serie de entrevistas rápidas con su curadora y los artistas participantes.

“Las subversiones de usos, cambios de signos, paradojas y expectativas en El ardid de los inocentes tienen relación con las propias contraposiciones que existen en nuestra sociedad”, me comenta en una entrevista Onedys Calvo, curadora de esa exposición, exhibida desde mayo hasta agosto del presente año, en Factoría Habana. La muestra ha reflejado las obras de ocho  artistas cubanos (Grethell Rasúa, Luis Gárciga, Néstor Siré, Renier Quer, Ricardo Miguel Hernández, Marianela Orozco, Celia González y Yunior Aguiar), los cuales “se mueven por coordenadas estéticas o formales más o menos parecidas”.

Los creadores —quienes me ofrecieron criterios personalmente, y por correo, para Cuban Art News— no pertenecen a una misma generación, y habitan en lugares diversos, pero coexisten, y asimilan transformaciones llenas de dobles sentidos, que apuntan hacia una crisis de la verdad, en tiempos de reality shows y utopías desechas. A muchos nos resulta difícil vivir en el siglo XXI y no cuestionarnos las “certezas”. Es más divertido y “seguro” salir a la calle, tomar una grabadora, una libreta de notas, el celular, una cámara de video o fotográfica, y contar tu propia historia…

“El título que escogimos es bastante provocador —precisa Onedys—, y ya contiene en sí una paradoja entre lo que supone la inocencia y lo que significa la palabra ardid, que están hasta cierto punto contrapuestos. En la medida que fuimos armando la muestra, dándole forma, proyectándola, pues descubrimos lo paradójico en las obras.

“Son artistas preparados, informados, y saben lo que quieren hacer con su trabajo, quizá no siempre de manera intelectualizada, pero por lo menos sí intuitivamente. Se reúnen con una perspectiva antropológica, sociológica… más o menos evidente”.

“La idea no era hacerla solo con artistas cubanos, pero la vida es muy dinámica, y todo se va reformulando. Finalmente la exposición fue cogiendo otro camino, otra fisionomía, y lo que iba a presentarse como En torno a lo habitacional, terminó llamándose El ardid de los inocentes.

“Con la curaduría teníamos la intención de que en primera línea se viera la ciudad, el contexto urbano como pretexto elemental, pero eso se ha diluido, porque cada uno tiene una manera muy particular de expresarse. La ciudad y el espacio habitacional aparecen como grafías de actitudes sociales. Queríamos jugar con las expectativas, e incentivar al público.

Hablando en Parte 1: Luis Gárciga, Ricardo Miguel, Renier Quer y Nestor Siré.

¿A qué responden sus visiones de la realidad cubana?

Nestor Siré

Néstor Siré: “Las obras que suelo hacer tienen una relación primaria con el contexto urbano. Sobre todo porque disfruto el moverme por la ciudad. Estoy involucrado en las experiencias que voy captando”.

Luis Gárciga

Luis Gárciga (me responde por email desde México):“La subversión que visualicé no era una obsesión personal, sino una preocupación compartida. La ruralización es un proceso lento que se acelera a ratos, y en otros momentos va en retroceso, pero es palpable, medible y comentable. Los pobladores de diversos barrios habaneros se han expresado ampliamente sobre esa mímesis morfológica y funcional de la ciudad con áreas rurales”.

Renier Quer (Requer)

Renier Quer (Requer): “Cuando me propusieron participar en esta exposición, de pronto no supe cómo iba a concatenar mi obra con el entorno urbano, con la ciudad… Pensé que no iba a resultar coherente, pero cuando me dieron la posibilidad de abrir un poco más la idea, noté que sí tenía mucho que ver una cosa con la otra. No quería enfocarme en las rajaduras de la Habana Vieja, o en la visión más común, más turística, que se suele tener del entorno urbano, porque es algo bastante consumido. Me remití a los preceptos conceptuales de mi trabajo, que casi siempre tiene relación con los espacios simbólicos creados por las personas; la mente, la ficción, funcionan como un entorno habitacional otro en el que el individuo se desarrolla”.

¿Cómo transcurre el proceso de creación?

Ricardo Miguel Hernández

Ricardo Miguel Hernández“Yo le doy bastante importancia a lo formal, aunque me considero un mal fotógrafo. Los buenos fotógrafos siempre andan con la cámara en la calle, y están atentos a la imagen que puede ser interesante. Yo no. A veces dibujo primero y luego busco lo que quiero representar en la fotografía.

“Con las gasolineras, presentes en Developer (2012), lo que me pasó es que un día quise tirarles fotos, y me dijeron que no podía. Entonces decidí cogerlo en serio… “

Installation view of Renier Quer, La siesta de la tilapias, 2013
Courtesy Factoría Habana

Requer: “Me interesó un entorno que casi todos conocemos: los zoológicos. Quizá no era lo que se esperaba que fuera a presentar en una exposición asociada a lo citadino, pero me cautivó una paradoja. Le preguntas a cualquiera si hay osos en el zoológico de La Habana, y no saben que todavía existen, y es que esos animales habitan allí, pero la mayoría de las veces se esconden. Y en ese momento en el que la gente espera encontrarse con osos, las que saltan a la vista son las tilapias, que nadan en un estanque colocado en el lugar para hacer el ambiente agradable, y para que los osos puedan pescar…

En mi obra la investigación de fenómenos reales ha constituido un camino inicial para crear sucesos ficcionados, con pistas que forman un relato aparentemente inentendible. La exposición me vino súper bien, porque disfruté la posibilidad de dibujar; tenía muchos deseos de hacerlo, y sobre todo quería romper un poco con esa primera impresión de lo documental, a lo que me estuve dedicando anteriormente. Pensé en hacerle una entrevista al velador del zoológico —era el modus operandi que estaba utilizando en otros trabajos—, pero eso comenzó a resultarme insuficiente. He alternado la labor en artes plásticas con incursiones en el cine y los cómics. Todo eso traté de integrarlo en esta obra.

Dispersé la documentación en pistas, narradas en dibujos. Logré hilvanar una historia, contada en viñetas, o en lo que viene siendo como un comic de pared; utilicé lo que le pregunté al velador, y lo que él me respondió. Siempre dejo claro de dónde partió el relato. Identifico el recinto de los osos; es un dibujo que parte de la realidad. La historia está situada en un contexto, pero casi siempre contiene un gran suspenso. Hay una trama que versa sobre la esterilidad, la desaparición, las paradojas… Son situaciones narradas muy a la manera del cine. Retomo escenas clásicas de películas como Seven.

Renier Quer, La siesta de la tilapias, 2013
Cortesía de Factoría Habana

En La siesta de las tilapias (2013)  cuando uno piensa que ya entendió todo, siempre encuentra un punto que te sugiere lo contrario. Con las historias vas navegando, pero no sabes a través de qué aguas. No se llega a una verdad concluyente. Funciona como una cebolla, que tiene muchas capas, pero el núcleo es vacío”.

Luis Gárciga, Video instalación: Si aprovecháramos la creciente ruralización de esta ciudad y utilizamos el modelo de «finca en abandono» como paso intermedio; podemos aspirar a vivir en 2019, en la sexta reserva de la biosfera del país. 2013
Cortesía de Factoría Habana

Luis Gárciga: “Debido a la amplia documentación sonora que obtuve, pude clasificar el material testimonial, de más de cinco horas, en elementos involucrados en la ruralización de La Habana; se ajustan a aspectos tangibles que hacen que una finca funcione correctamente (el suelo, el agua, las cercas y linderos, el camino, la mano de obra y el desarrollo de especies animales y vegetales, la siembra y la cría)”.

Néstor Siré: “No llego a los lugares como un investigador aislado; hasta cierto punto mi trabajo es autorreferencial. Desarrollo una investigación muy adherida a mi propio proceso de vida.

Nestor Siré, video cuadro de Totem, 2012
Cortesía de Factoría Habana

“Hay hechos que ocurren en un ámbito estrecho, no tan social, y los conocen solo los que están inmersos en esos acontecimientos. En un primer punto me interesa hablar de ello; y en un segundo momento creo necesario registrarlo. Utilizo el video como un medio que me permite documentar, y ser veraz, siempre sabiendo que la perspectiva personal está ahí implícita. La historia fluye a través del sonido; mi interpretación va más allá, y sobresale con la imagen.

“La simple decisión de un encuadre ya lleva en sí una comprensión del mundo, una personalidad, los conocimientos que puedes tener de fotografía o de composición. Somos seres sociales. De una u otra manera todo historiador, por más neutral que quiera ser, vive en un contexto y está influenciado.

Nestor Siré, video cuadro de Totem, 2012
Cortesía de Factoría Habana

“La idea de la exposición me interesó, porque últimamente he trabajado con situaciones que parten de una condición física, de las transformaciones de la ciudad…; tienen que ver con lo arquitectónico, pero también hablan de una transformación, que puede ser más psicológica.

“Mi relación con la realidad es diferente a la que, por ejemplo, Requer prioriza en su obra. Como diría García Márquez, la realidad casi siempre supera a la ficción”.

¿Les interesa apropiarse de símbolos como las palmas, las banderas, los botes… que sobresalieron en obras de las últimas décadas?

Requer, Ricardo Miguel Hernández y Néstor Siré: No.

Luis Gárciga: “Me interesa cualquier comodín comunicacional olvidado, para aportar en el diálogo.  Resulta muy difícil utilizar esos íconos y aportar afecto o saber, porque no están olvidados; son símbolos, y los símbolos pueden usarse una vez, o a lo sumo dos veces, para dialogar, pero no más porque se gastan. Eso ya ha ocurrido, son patrimonio visitado evidente. ¿Para qué volver a colar el café por tercera vez con el mismo grano molido?”

Onedys Calvo: “En la historia del arte, por continuidad o por ruptura, el dialogo con lo precedente es  inmediato e inevitable. No sé bien si la postura de proyectar un arte diferente ha sido consciente. Estos artistas son muy variados en cuanto a sus proposiciones estético-formales, y todos son muy elocuentes. En algún sentido sí marcan una diferencia, incluso entre ellos y otros artistas de iguales generaciones. Ellos discursan muy fácil con el arte que se hace a nivel internacional. Emplean medios mucho más abiertos, más contemporáneos. Se usa el video; la fotografía se desprende de ese sentido más clásico, que quizá era más evidente en el trabajo de figuras reconocidas en los noventa. No es una exposición generacional, pero los artistas implicados tienen una vocación investigativa y sociológica que los identifica”.

Próximo: Cuatro artistas más en El ardid de los inocentes comparten sus conceptos de la exposición y sus creaciones.