Sandra Ramos, Bridges Series: 50 Miles. Italy-Baltic Coast (2013)
Cortesía de la Galería Nina Menocal, Ciudad Mexico D.F.

Ayer comenzamos nuestra serie sobre el arte cubano en la Bienal de Venecia. Hoy continuamos con dos de los artistas en ese evento: Sandra Ramos y Tonel.

Sandra Ramos (n. 1969 La Habana) presenta dos instalaciones: Bridges Series: 50 Miles. Italy-Baltic Coast(2013) y Bridges Series: 90 Miles. Cuba –USA (2011)

Sandra expone:

En mis instalaciones y videos recientes muestro un diálogo visual que manifiesta la arbitrariedad de los pensamientos, imágenes, percepciones, contrastes e incertidumbres que encontramos en nuestra vida cotidiana en el mundo contemporáneo.

Empleo múltiples medios de comunicación, de acuerdo a la variedad e importancia de cada obra. Hago grabados y pinturas con un personaje alter-ego, el de una niña pionera  que simboliza mi generación. Ella tiene la función de comentar satíricamente la historia reciente de mi país, a través de historias que aparecen en los libros escolares cubanos.

Durante la década de 1990, produje una serie de maletas pintadas. Eran una recopilación de las experiencias, sueños, decepciones, e ilusiones de los cubanos que emigran. Esas esculturas e instalaciones trataban el tema de la migración al igual que la reciente serie Horizontes, donde utilizo imágenes de pasaportes pertenecientes a amigos cubanos que viven en el exterior, y los manipulo con collages y dibujos. En mi serie en curso Bridging (que incluye las obras de 90 millas y 50 millas, 2009-2013), trabajo con la idea de la comunicación más allá de las fronteras: entre lugares geográficos que han estado siempre en conflictos históricos o conectados por las migraciones, como Cuba y EE.UU. o Italia y las repúblicas balcánicas. Los proyectos futuros abordarán también este tema en países como México y los EE.UU., el Reino Unido y la India, China y Japón, etc En esta serie el puente se convierte en un símbolo de conexiones humanas ilimitadas.

El reciente desarrollo de los medios de comunicación le confiere a la vida contemporánea una dinámica que trasciende la percepción del tiempo y el espacio que siempre ha tenido la humanidad. Estos canales de comunicación también se ven afectados por un sentido de alienación, en la que la entropía nos indica el límite teórico que existe para la compresión y asimilación de la información.

Las ampliaciones de las fronteras, las olas de emigración, la globalización versus   regionalismo, el radicalismo religioso, las guerras territoriales, y la crisis de las ideologías utópicas nos sitúan en un mundo lleno de incertidumbres.

Para expresar estas ideas en las artes visuales, uso la memoria personal y social basadas en videos y fotografías, aprovechando en algunos casos la deformación caleidoscópica de imágenes y la velocidad instantánea de la percepción (El Camino Incierto, 2005 y Entropidoscopios, 2009). Otras obras exploran las contradicciones en el plano social y de desarrollo a través de la oposición entre los materiales, imágenes y conceptos tales como la riqueza y la pobreza, el desarrollo y el subdesarrollo, la abundancia y la escasez (como en El sueño de la razón, 2009). En otros casos, la obra juega con percepciones como tiempo-espacio, cercanos y lejanos, aquí y allá, el pasado y el presente (Caminos Paralelos, 2009).

Mi trabajo también establece un diálogo entre lo público y lo privado, lo personal y lo colectivo. El espectador que invade el espacio íntimo de mi mente también participa en muchas de estas experiencias y recuerdos que forman parte de nuestro medio ambiente compartido.

Tonel (Antonio Eligio Fernández). Cuatro obras de Tonel (n. 1958, La Habana) se incluyen en Perversión de lo Clásico: Autorretrato a los 50 años (2009), un libro de edición limitada publicada por el artista; Illuminaciones (2012), una instalación pintada directamente sobre las paredes; Constructivo (1994/2012), una instalación hecha de bloques de hormigón, cemento, pintura acrílica; y Por una Radio Constructiva(1989/2013), una instalación de madera, bloque de cerámica, radio, cable eléctrico, y arcilla artificial.

Tonel, Iluminaciones (2012), visto en una instalación en Factoría Habana
Foto por Eduardo Rubén García

Habla Tonel sobre su participación en el Pabellón Cuba:

La selección de estas obras se fundamenta en los objetivos del comisario del envío cubano, Jorge Fernández. En esa selección hay algo también de mis propias sugerencias, a partir de mis conversaciones con Jorge y de conocer sus ideas sobre la exposición. Tuvimos en cuenta además el lugar (Museo de Arqueología) donde esta muestra deberá presentarse. Todas son obras que existen desde hace ya un tiempo, algunas más recientes que otras.

Personalmente, veo un hilo conductor en estas obras (sobre todo en las tres primeras) que es la mirada a la historia. una mirada que en este conjunto se detiene a veces en la nación o muy cerca de los simbolos de Cuba y, por extension, de los cubanos, y que otras veces se enfoca sobre fenómenos que reverberan más allá de lo nacional.

Tonel, Constructivo (1994/2012), visto en una instalación en Factoría Habana
Foto por Eduardo Rubén García

Creo que tal vez estas obras contribuyan a un pensamiento sobre la historia en el que predomine una perspectiva antropológica. Quiero decir, una manera de entender y de representar la historia que ponga
el acento en las experiencias individuales, incluso (auto)biográficas, y en las variables culturales, materiales, y lingüísticas que nos afectan como seres humanos mientras -casi sin saberlo- nos vamos convirtiendo en parte de la historia.

En el caso de «Por una radio…«, la decision de incluir esta obra se origina en un acuerdo entre Jorge Fernandez y Giacomo Zaza, este ultimo comisario de la seleccion de artistas no cubanos que exhiben tambien en el Museo de Arqueologia de Venecia. Entiendo que Jorge y Giacomo vieron que esta obra puede establecer un dialogo productivo con los trabajos del artista chino Wang Du, en particular con algunas de sus obras que aluden a los medios de comunicacion y su papel en las sociedades del presente.

La próxima semana: Más artistas cubanos en exposiciones en la Bienal de Venecia.