Alexandre Arrrechea, Maquette de la escultura «Sherry Netherland»
Cortesía del artista

Alexandre Arrechea se complace en celebrar el debut de Door in the Desert (Puerta en el desierto), su más reciente instalación en Skyline Adrift: Cuban Art and Architecture (Horizonte a la deriva: arte y arquitectura cubanos) en el Centro Internacional de Arquitectura Omi. Pero él también está lleno de entusiasmo—y un poco de temor—por la dimensión de su próximo proyecto.

Arrechea fue galardonado con uno de los más prestigiosos premios de arte público de Nueva York: Escultura en Park Avenue, una serie de esculturas a instalar en las isletas llenas de flores de una de las principales avenidas del Upper East Side.

“Será alrededor de diez piezas gigantescas como la Puerta del Desierto” comentó Arrechea. “Pero enfocarán la arquitectura de Nueva York. Me referiré a sitios de interés turístico de la ciudad, por supuesto, el Empire State, el edificio Chrysler. No pude evitar aquellos de especial interés en el paisaje neoyorquino.” Pero la serie también incluirá monumentos arquitectónicos menos conocidos, como el histórico hotel Sherry Netherland, con su elaborada torre gótica.

“En estos momentos estamos trabajando en la producción. Hay una gran cantidad de personas involucradas en el proyecto, cuatro talleres diferentes en Nueva York (Brooklyn) y en España (Madrid)”.

Arrechea lo describe como “una especie de proyecto faraónico” que, en lugar de simplemente mostrar obras anteriores, está creando nuevas piezas específicas para Park Avenue. “Es un sitio difícil de tratar, hay que evitar ir a lo grande sólo porque quieras hacerlo. Lo realmente importante para mí en este proyecto es que puedo abrir un diálogo con la ciudad de una manera no anteriormente vista. Ese sitio ha servido mayormente como plataforma para que la gente muestre sus obras. Para mí, parte de mi trabajo es tratar con el sitio específico donde se mostrará la obra. Creo que si, al igual que yo, alguien está trabajando con la arquitectura, sería perfecto incluirlo aquí”.

Al llamarlo “el proyecto más ambicioso que he hecho en mi vida como artista,” Arrechea explicó: “En primer lugar, el costo. Es un montón de dinero. A continuación, la visualización de estas esculturas se llevará no sé cuántos metros cuadrados, pero se extenderá desde la calle 54 hasta la calle 60 o 70 en Park Avenue. Además, hay tanta gente involucrada en el proyecto. Ha habido una gran colaboración. Así que puedo decir que es lo más ambicioso que he hecho”.

“Estoy muy contento, en primer lugar es una magnífica oportunidad para mostrar este tipo de proyecto, y de alguna manera también es una conclusión a mi experiencia como artista individual en estos últimos ocho años, después de haber dejado el grupo Los Carpinteros, al que pertenecí durante 12 años. Y, por supuesto, es un sueño para cualquier persona trabajar en la ciudad de Nueva York de este modo”. (Las organizaciones patrocinadoras del programa de esculturas del Park Avenue son el Comité para Esculturas del Fondo para el Park Avenue y el Programa de Arte Público del Departamento de Parques y Recreación de la Ciudad de Nueva York. La presentación de Arrechea fue realizada en colaboración con Magnan Metz Gallery).

Arrechea espera comenzar la instalación de las esculturas a finales de febrero para una apertura formal a principios de marzo. “Por supuesto, me he creado una especie de trampa”, dijo con ironía. “Porque cuando creamos obras sobre una ciudad, mostrarlas en otros lugares crea una sensación extraña. Pero es el riesgo de hacer algo así. Creo que es importante no sólo crear una obra, sino crear una obra con la que las gentes puedan relacionarse. Es mi objetivo.”

También espera influir en cómo los espectadores ven la arquitectura “Quiero abordar la idea de cómo la arquitectura no es un edificio que se ve todos los días, sino una realidad que cambia de muchas maneras constantemente. Para mí, es importante captar la idea de la transformación de la arquitectura y mostrar eso en mi trabajo.”