El Dr. Eusebio Leal Spengler, Historiador de La Habana
Cortesía de Cubahora

Obtuvo los títulos de Historiador de La Habana y Presidente de la Comisión Nacional de Monumentos, pero en el transcurso de su carrera el Dr. Eusebio Leal Spengler (nacido en La Habana, 1942) ha sido descrito con otros términos: como un intelectual, un parlamentario, un «hombre explosivo», y luego como “un loco” cuando se acostó en una calle de gran tradición histórica para evitar su pavimentación. Kent Barwick, presidente emérito de la Sociedad Municipal de las Artes y ex presidente de la Comisión para la Preservación de Lugares Históricos de Nueva York, colocó a Leal en el panteón internacional de campeones de las ciudades, que incluyen a André Malraux en París, y Jacqueline Kennedy Onassis y Jane Jacobs en Nueva York.

Durante el mes de mayo, el Dr. Leal, visitó los Estados Unidos. Como Embajador de Buena Voluntad de las Naciones Unidas, fue recibido en la sede de esta organización donde se reunió con el Secretario General Ban Ki-Moon, e informó a los funcionarios sobre el estado de los trabajos de restauración en La Habana Vieja. La preservación y restauración del centro histórico de la ciudad de La Habana ha sido una parte importante de la vida y obra del Dr. Leal, y en 1982 la UNESCO declaró la zona Patrimonio de la Humanidad. También conversó con un gran auditorio en la Biblioteca Pública de Nueva York. Después pasó a Washington, DC, donde habló en la Institución Brookings y participó en un debate sobre «Preservación y Transformación Equilibrada en Cuba.” En ambas ciudades, realizó una gira por museos e instituciones culturales, donde recibió una calurosa bienvenida.

En su conferencia en la Biblioteca Pública de Nueva York, el Dr. Leal presentó un informe general del trabajo de restauración realizado en la Habana Vieja. En esta ocasión, ilustró sus logros con impresionantes fotos de palacios, iglesias y otros edificios históricos antes y después de ser restaurados en los últimos treinta años, se refirió a la historia de la ciudad y mostró el deterioro causado por los embates del tiempo y la fuerza destructiva del ciclón tropical del 1981.

Algunos de los edificios dañados por la tormenta han sido restaurados y ahora se utilizan como escuelas. Otros se convirtieron en instalaciones multipropósito e incluyen apartamentos, tiendas, restaurantes y salas de trabajo, como por ejemplo uno para la restauración de instrumentos musicales.

Más de 180 instalaciones han sido restauradas hasta la fecha. Leal frecuentemente dice «El hombre piensa como vive, y vive como piensa». Para él, la belleza es importante, y la gente lo más importante de todo. Las ciudades deben ser espacios vitales y funcionales. La Habana Vieja restaurada, no es un parque temático: muchas personas viven y trabajan allí.

Como sucede con la mayoría de los esfuerzos de conservación, ha habido una lucha entre aquellos que quieren restaurar y aquellos que quieren derribar y construir de nuevo. La hermosa plaza que se encuentra en el corazón de La Habana Vieja se había convertido en un estacionamiento. Leal señaló que deshacerse de los coches con el fin de restaurar una plaza peatonal, era como St. George luchando contra los dragones.

Durante el Período Especial en Cuba, tras el colapso de la Unión Soviética, los recursos públicos eran escasos y había que encontrar nuevos medios para continuar el trabajo de restauración. A la Oficina del Historiador se le dio plena autoridad para generar sus propios ingresos. A partir de la década de 1990, con un presupuesto de $ 1 millón por parte del gobierno, se restauró un antiguo hotel (el Ambos Mundos, donde se hospedaba Ernest Hemingway), así como varios restaurantes y algunas casas. Esta empresa ha crecido hasta incluir 16 hoteles, más restaurantes, museos, una estación de radio, teatros, y otros servicios que fomenten el turismo, así como instalaciones para los habaneros: apartamentos, escuelas, clínicas de salud, centros para niños discapacitados y para personas mayores. Los ingresos en 2011 superaron los $ 120 millones de dólares, con ganancias de $ 23 millones de dólares que apoyan el trabajo de restauración que hoy se desarrolla.

La Oficina del Historiador garantiza préstamos sin intereses bancarios para que los habitantes de la zona restauren sus edificios, lo que es preferible a que el gobierno los compre y luego tenga que abandonarlos por falta de recursos. Este proceso de restauración ha creado miles de puestos de trabajo, nuevas viviendas y ha permitido un aumento del turismo, que es esencial para la economía cubana.

Cortés, elocuente, dedicado y decidido, el Dr. Eusebio Leal ha ganado el aprecio del pueblo cubano, así como de conservacionistas de todo el mundo. Ha escrito numerosos libros y artículos y ha ofrecido conferencias en instituciones de reconocido prestigio en toda América del Sur y Europa. Se le ha otorgado una larga lista de premios nacionales e internacionales. También dirige un programa de televisión llamado «Andar La Habana

El Dr. Leal se siente orgulloso de lo que su oficina ha logrado, pero es muy consciente de lo mucho que hay por hacer para completar la restauración de La Habana Vieja. Un cristiano practicante, sazona sus conversaciones con alusiones bíblicas. Cuando se le preguntó quién podría sucederle si se retiraba, señaló que sus colaboradores son jóvenes arquitectos, ingenieros, economistas, abogados, muchos de ellos son mujeres, quizás, dijo, puede ser uno de ellos. Señaló que Moisés condujo a su pueblo a la Tierra Prometida, pero murió antes de poder entrar a ella. «A veces los discípulos entran en la Tierra Prometida, sin el líder», concluyó.