Subasta Habana, casa oficial de subastas de Cuba, celebró su décima venta anual a principios de este mes. Luis Miret, director de Subasta Habana, quien se encuentra en Nueva York para la Feria de Arte Latinoamericano PINTA, conversó con Noticias de Arte Cubano sobre los resultados de la subasta.

Carlos Garaicoa, Acerca de la caja del reloj y del tiempo que se ha ido, 1995, 3/5

Según Miret, los ingresos por venta fueron más de 600.000 dólares, y el total de estos estuvo a punto de llegar al millón con post-ventas. «Esperábamos más, porque teníamos dos piezas importantes cuyos valores no alcanzaron los estimados y no se vendieron.» Aun así, dice, «dada la crisis económica, fue una buena subasta: la mejor desde el 2007.»

El número de coleccionistas internacionales, que participaron por teléfono o a través de representantes en la sala de venta, aumentó este año, incluyendo los que participaron por primera vez. «Tuvimos personas procedentes de Suiza, de Hong Kong, Argentina e Inglaterra», dijo Miret. El número de estadounidenses aumentó ligeramente, mostrando un interés en el arte cubano. «Esta vez –señaló “casi todos los compradores procedían de Europa.

Con un total de 130 lotes en el programa -70 para las artes decorativas, 60 para arte contemporáneo – la subasta, por primera vez, se dividió en dos sesiones, una para cada categoría. La venta de arte decorativo recaudó más de $50,000, y los máximos honores se le otorgaron a una escultura de bronce sobre base de mármol, cuyo precio máximo fue 9.820 dólares.

En la venta contemporánea, la licitación rodeó las dos obras que alcanzaron el precio más alto. El lienzo “Gran Huevo” (2011) de Roberto Fabelo fue adquirido por un postor telefónico por el precio máximo de $ 57.500. El segundo precio más alto, 51.750 dólares, lo tuvo Figura con Ave de Servando Cabrera, pintado en 1957. “Estas piezas y varias otras, como el conjunto fotográfico de Garaicoa, se vendieron muy por encima de sus estimados», dijo Miret. «En el arte contemporáneo, la mayoría de los artistas se vendieron. Y nunca antes habían ocurrido tantas ofertas post-venta».

¿Qué viene ahora? «Ya estamos empezando a preparar la siguiente,» dice Miret con una carcajada. «No descanso. Ya tenemos gente que quiere presentar sus trabajos con nosotros, estamos felices de que fuera de Cuba existan artistas interesados en trabajar y poner sus obras a la venta con nosotros. Y los creadores que lo hizo este año tuvieron una buena experiencia. Ellos estaban muy contentos con las obras y los precios obtenidos”.