En el escenario del Centro Financiero Mundial en Nueva York: el trovador Julito Martínez (tercero desde la izquierda) con integrantes de Tiempo Libre y su director Jorge Gómez (segundo desde la izquierda). Fotografía de Michael Hardgrove.

Con sus pisos de mármol y el reluciente techo de vidrio, el Jardín de Invierno del Centro Financiero Mundial es un espacio público elegante que trasluce las corporaciones internacionales alojadas en el edificio. No pareciera exactamente el sitio ideal para escuchar los ritmos cubanos. Perot al valoración no impidió que una multitud a tope bailara, aplaudiera y cantara junto a Tiempo Librey el cantante invitado Julito Martínez.

Como parte del veraniego evento annual “River to River Festival”, el concierto gratuito del 4 de agosto ofreció un mezcla seductora entre la timba cubana, pletórica de energía, y los más cadenciosos acordes del son y la trova. Martínez ocupó el escenario durante algunos números mientras Tiempo Libre lo hacía en otros. Los acordes iniciales de canciones populares como “Dos Gardenias” y “Lágrimas Negras” fueron acompañados por personas del público mientras veteranas parejas de baile ocupaban cadenciosamente la pista. Después el conjunto abordó plenamente la timba, levantando la audiencia de sus asientos con un ritmo imparable y contagioso.

El segundo concierto sucedió la noche posterior en un parque cercano al aire libre; con las presentaciones de los percusionistas Román Díaz, Pedrito Martínez, y Marvin Díaz bajo el título “Tremenda Rumba” añadió más alto voltage.

Los siete integrantes de Tiempo Libre aprendieron música clásica en los más renombrados conservatorios de La Habana: la Escuela Nacional de Arte (ENA) y el Instituto Superior de Arte (ISA). “Comienzas a los 5 años y sales 15 años después”, explicó Jorge Gómez, director musical y pianista del grupo. Pero la educación académica no fue la única influencia. “ En la noche regresábamos a casa y había rumba en cada esquina” – comentó con una sonrisa- “ Y en casa tocábamos la música de nuestros padres: el cha-cha-chá”.

Ambas influencias son notables en la discografia de Tiempo Libre. Después de la timba de impacto que se escucha en CDS como “Arroz con mango” y “Lo que esperabas”, el pasado año sacaron “ Bach in Havana”, una fusion de Bach y los ritmos afro-cubanos con invitados de lujo como Paquito de Rivera y Yosvany Terry.

“Desde niño tenía esa cercanía a Bach”- admitió Gómez- “tocarlo era obligado en la escuela de música”. Pero también el compositor alemán es ciertamente popular en Cuba. Sus melodías contienen el ritmo que necesitamos para tocar música cubana. Es pura matemática”.

“Bach in Havana” es el primer disco de Tiempo Libre con Sony Music, y logró para el grupo radicado en Miami su tercera nominación al premio Grammy como mejor album de música latina. Tiempo Libre deberá sguramente regresar al studio de grabación en Diciembre para lanzar un nuevo cd en el próximo verano. Pero ni Bach ni la timba estarán en los próximos temas. “Queremos probar algo más tradicional”- expresa Gómez- “como Bola de Nieve o Benny Moré”. Ahora esperan las opiniones de los productores. “Repartimos varios demos a Sony, veremos que pasa”.

La charla derivó hacia el renovado intercambio cultural entre Estados Unidos y Cuba, con figuras como Carlos Varela y Los Van Van en gira por el país norteño y Kool and The Gang actuando en La Habana. “Nos gustaría tocar en Cuba” dice Gómez con un dejo de esperanza. Interrogado sobre cómo llevarlo a cabo, sonrió: “Con una invitación de allá”?

Mientras tanto, Tiempo Libre estará de gira hasta mediados de Octubre, con escalas previstas en ciudades típicas norteamericanas como Terre Haute, Indiana y Richmond, Virginia. ? Cómo la América media responde a la timba, preguntamos: “Muy bien. Fantástico” responde Gómez. “ Ellos van a descubrir, no solo escuchan sino también bailan. Al tercer número ya están bailando en el scenario”.